miércoles, 27 de enero de 2010

Capitulo-2 Muchacho Fugitivo

Me mire al espejo que había en la entrada.

El cabello en su sitio, la ropa a conjunto y el maquillaje que estaba compuesto de una base, colorete, rimel y lápiz, estaba perfecto.

Mire hacia la cocina y al salón, y salí de casa antes de que aquello me hiciese mas daño aun, al salir nadie me regaño por no despedirme, allí no había nadie que pudiera hacer tal cosa, allí siempre estaba yo sola.

¿Qué era una casa a la ir si allí no estaba mi familia? ¿Que era hogar sin lo fundamental, sin alguien que te tienda los brazos cuando mas lo necesitas?

Aquel era mi hogar.

Mis padres son famosos y viajan por todo el mundo así que la soledad es la moneda de cambio que me tocaba a cambio de vivir sola en un señor piso de 115 o por hay metros cuadrados y que me paguen todos los gastos a parte de la paga mensual que me envían de trescientos euros y tener una tarjeta de crédito para todo gasto del instituto o para emergencias.

Me quede mirando como una entupida el cable de los cascos sin su reproductor que se había caído, me costo mas de medio segundo el ponerme como loca a buscarle, mire calle abajo y arriba, a las 8:05 no había ni un alma por aquí en este miércoles tan nublado y friolero, me quede mirando la entrada del callejón que se podía ver desde la venta de mi casa cuando tendía la ropa, en la entrada de este brillaba en la oscuridad la pantalla del ipod, baje la calle corriendo y me agache para recogerle, se le había roto la pantalla y por esta pasaba una raja de lado a lado.

-Joder, todo me pasa !Mierda¡ - dije, el Súper blue no era la mejor opción, levanté la cabeza y me fije en algo que no estaba en su sitio, había un niño sentado en el fondo del callejón y con las rodillas contra el pecho, tenia los ojos cerrados pero la evidencia me decía que no me preocupara de si era pobre o no, llevaba ropa de marca y el pelo le tenia limpio, parecía que estuviese dormido o quizás estuviera esperando a algún compañero de clase, aunque los del colegio empezaban mas tarde y el niño no aparentaba mas de 7 o 8 años.

Tenia que darme prisa o el autobús que me llevaba hasta la academia se iría sin mí y esta estaba a las afueras de la ciudad, no me podía permitir el perderle, el sacarse el carne es un proceso demasiado lento.

El conductor, el hombre mayor que se llamaba Raúl que tenia tripa cervecera a parte barba y pelo canoso me miró de forma exasperada cuando me vio subir y yo agache la cabeza, le había echo esperar mas de lo debido, Raquel me hizo un gesto con la mano y me dirigí hacia ella, al menos con ella me sentía como con la hermana que nunca tuve, me encontraba bien.

El día fue tan ameno como podía ser, estaba en la faculta de bellas artes, formándome para ser diseñadora y terminando el boceto de un cuerpo humano cuando termino la última clase, hoy salíamos antes así que me podía ir de compras con Raquel como le había dicho, tenia que coger ropa de invierno y un nuevo ipod, el otro pobre estaba para enterrar.

Cogimos un taxi en la parada del autobús y fuimos hasta el centro comercial mas cercano, la madre de Raquel era una prestigiosa arquitecta y ella seguía sus pasos, asíque su familia no iba tampoco mal de dinero y su padre era medico.

Nos tiramos toda la tarde hablando de chicos, ropa, probándonosla y comprando por doquier, sobretodo yo que no sabia ya con que mano coger las bolsas, llevaba un ipod de ultima generación, libros de arte y libros normales para entretenerme y ropa nueva para el invierno por los codos, podía tirar toda la vieja si quería.

Me despedí de Raquel que también llevaba lo suyo, a ella la había venido a recoger el novio, que suerte tienen algunas, y yo me pille otro taxi, al fin y al cabo, ¿Si no se quejan de los gastos por que no gastar?

Me dejo justo en frente de mi casa y le di el dinero que me dijo mas la propina, me arme de nuevo con todas las bolsas y me dispuse a salir e ir a casa, las pequeñas escaleras del portal me parecieron eternas.

Abrí como pude la puerta del ascensor cuando note que algo tiraba de ella y casi me caigo hacia delante de bocas si no me llega a parar alguien, el vecino, Daniel me estaba cogiendo de los hombros y sujetando con el pie la puerta a la vez.

Me recompuse mientras veía la sonrisa que le echaba a las bolsas.

-Vaya, se adelanto la navidad.-dijo mientras se echaba a reír, me fije en su pelo, de un rubio intenso y en sus ojos azules, él tenia dos años mas que yo, conocía esa sonrisa de palurdo de los tíos cuando pasaban la vista por la zona del escote, sobre todo la suya, mira que fui estúpida.

-No, simplemente una necesita cosas y hay que cómpralas, ¿Por que no de una sola vez?- dije mientras dejaba todas las bolsas en el suelo y sacaba del bolso las llaves, no me hacia falta darme la vuelta para saber que me debía estar mirando el culo.

-Bueno, por si no te veo, feliz navidad, pero si quieres podríamos salir y podría ir de compras contigo el viernes ¿Quieres?-dijo mientras sujetaba la puerta del ascensor y miraba como iba cogiendo las bolsas y metiéndolas en la entrada.

Me coloque en la puerta y la medio entrecerré, me le quede mirando y él se acerco a mi y la abrió un poco mas, para intentar besarme, yo me eche a reír mientras le empujaba hacia atrás y veía su cara contrariada al rechazarle.

Estuve saliendo con el un mes y algo, era atractivo y estaba buenísimo, pero me puso unos cuerno mas grandes que los de los renos de Papa Noel, encima con una conocida mía que me pidió perdón por que no sabia que él y yo, pero él si lo sabia, simplemente quería ver como nos peleábamos por él, ¿El resultado de todo aquello?, él termino con la cara roja, junto con el ojo morado y la entrepierna… algo fastidiada durante un tiempo, conmigo no se jugaba en el tema del amor y menos a poner cuernos…ah y con un moratón en la espinilla que lo flipas, me encantan las botas que tengo con taco, son una maravilla para altercados y para ir monísima.

-No creo que a tu novia le hiciese gracia el que supiese que le intentas poner los cuernos, ¿O no?- dije mientras cerraba la puerta, él puso el pie entre enta y el cerco, haciendo que no se cerrase, la empuje un saña. Haber si se le rompía un dedo.

-¿Cómo lo sabes?, ¿Tanto me deseas que me espías? -dijo mientras me miraba perplejo al principio después se intento acercar pero no le deje, esta al final se iba con un brazo roto.

-Mas quisieras tu, querido. El otro día se confundió y sin querer llamo a mi puerta, le pregunte que quería y me dijo que si estaba Daniel, le pregunte que de parte de quien y me dijo que de su novia ¿Te vale?- dije y le clave el tacón de aguja que llevaba en la Converse, este se echo para atrás y al instante cerré. Era un pesado baboso que se creía un adonis pero que en realidad no salía de la categoría de gilipollas, si encuentro un tío buenorro y amable e inteligente como el que se llevo Bella en Crepúsculo, es que Dios existe. Aunque Jacob también… también tienes lo suyo.

Me puse a colocar la ropa en el armario y tire la que ya no me gustaba a las bolsas de la ropa nueva, enchufe el ipod nuevo al ordenador y le deje que se pasaran todas las canciones mientras se iba cargando a la vez, el color morado que tenia me gustaba bastante.

Me fui a la cocina y mire en la nevera, no había gran cosa, asíque me tocaba pedir una pizza, me quede mirando la nevera, en su superficie plateada brillante se reflejaba la ventana de la cocina, me acorde del pequeño, ¿Seguiría allí?

Me acerque a paso ligero a esta y me asome, no veía nada, pero había un bulto en la esquina que no tenia ninguna pinta de ser una caja o ropa que se hubiera caído.

Cogí las llaves que estaban en la mesa de la entrada y me puse el abrigo, no sabia por que, pero no podía permitir que el pequeño estuviese toda la noche a la intemperie, ¿Y si estaba enfermo o le habían abandonado? Si yo estuviese en su situación me gustaría que me ayudasen.

Me mire en el espejo y llevaba puesto un pantalón de chándal raido y una camiseta con un agujero en la tripa del tamaño de España, no podía salir así, me quite a toda prisa el abrigo y tire las llaves al suelo, entre como un terremoto a la habitación y me puse un vaquero, una camiseta y unas deportivas, cogí el abrigo que estaba tirado en el suelo, las llaves y salí de casa.

EL ascensor tardaba un milenio en subir o bajar o lo que fuese a si que salí disparada como un cohete hacia las escaleras, menos mal que se me daba bien llegar tarde a los sitios y eso había echo que mi habilidad para bajar las escaleras volando se hubiese desarrollado enormemente.

Subí corriendo la calle y me agarre a la esquina para con la inercia entrar sin esfuerzo en el callejón, allí estaba lo que me esperaba, el niño seguía con los ojos cerrados pero ahora parecía una bola de lo ababillado que estaba, el vaho saliendo de su nariz y con razón, estábamos en diciembre en su segunda semana, a la siguiente ya tenia las vacaciones.

Me acerque a él y me quite la chaqueta mientras le observaba, parecía que no se hubiese enterado, me senté de rodillas en el suelo delante de él y le pase la chaqueta por los hombros, este dio un pequeño bote al notarla y después relajo la postura, levantó la cabeza y estiro las piernas entonces abrió los ojos, unos ojos de un verde intenso, me recordaron a los de un gato callejero, uno solitario.

Él simplemente me contemplo mientras se sentaba normal en el suelo y miraba la chaqueta, el corte de pelo de este no era el típico que ahora todos los niños llevaban o el jamaicano como decía yo o a lo Zac Efron, no, él llevaba el pelo algo largo por la altura de las orejas y el flequillo largo, le tenia cortado de un modo que le quedaba bien y cada punta de los mechones apuntaba para una dirección, tenia el cabello castaño.

-Hola, encantada de conocerte, soy Sara.-dije mientras le tendía la mano. Este me la cogió y la movió ligeramente, la tenia congelada.

-Encantado, soy Guillermo.-dijo mientras se acurrucaba en la chaqueta y suspiraba.

Me senté a su lado contra la pared, estaba congelada, ¿Cómo había estado aguantando?

-¿Esperas ha alguien?- dije ¿Quién podía ser tan cabrón de dejar esperando a un niño en la calle con el frio que estaba haciendo?

-Mas o menos-dijo el niño mientras me miraba de reojo, como si no se fiase de mí.

-¿Más o menos?- ¿a que se refería?

-Me toca esperar a mi primo a que venga a por mí.-dijo mientras contempló afuera del callejón, la del sexto se quedo mirando al callejón pero pasó de largo como si nada.

Mire por mis bolsillos, después me acerque al niño y introducir mi mano en los bolsillos de dentro y fuera, chasquee la lengua en forma de protesta cunado me di cuenta de que no tenia el móvil, el niño me miraba como si estuviera loca, quizás lo estaba.

-¿Por qué no vuelves a tu casa? Tu primo… seguramente hoy ya no viene es muy tarde ya.- dije mientras miraba la hora, las 21:18. Si era algo tarde.

-No puedo volver a mi casa.-dijo mientras volvía a cerrar los ojos y se volvía a concentrar en la chaqueta, ¿Por qué no dejaba de hablar en Morse y se soltaba?

-¿Por qué?- dije mientras le miraba.

Este me contempló y pareció estar pensando en algo.

-Me he escapado de ella.-dijo mientras observaba la cara que poni, ni siquiera sabia descifrar lo que se me pasaba por la cabeza.

-Mira o me cuentas la historia o te cojo ahora mismo y te llevo a la comisaria que este mas cerca, no creo que tu primo venga y yo no voy a pegar ojo en toda la noche si se que tu estas aquí con el frio que hace.- dije mientras volvía a mirar al cielo, en las noticias había oído que iba a nevar y el cielo estaba medio encapotado, no me extrañaría si eso sucediera.

Él me miro medio sorprendido, me contempló de arriba a bajo y me tendió la chaqueta, fruncí el ceño y simplemente negué con la cabeza.

-Mis padres murieron y me mandaron con el familiar mas cercano, él me odiaba por que yo, bueno, cuando mi madre se caso con mi padre ella estaba embarazada de mi y mi tío cree desde siempre que en realidad yo no era hijo de mi padre, me quede con él y mi primo y mi tía me ayudaron pero ahora la tía se a divorciado de él y yo no puedo ir con ella asique me toco quedarme con mi tío, mi primo cuando termino de estudiar me dijo que si me escapaba me ayudaría, así que el esta buscando casa para nosotros y el papeleo ya lo tiene echo y concedido ahora él es mi tutor, el lo esta pasando tan mal como yo.-dijo mientras seguía mirando hacia la pared de enfrente, cuando termino me contempló, ¿y yo me pensaba que tenía líos? Madre mía.

No podía dejarle allí, pero tampoco podía llevarle a la comisaria, ese tío suyo tenia pinta de ser algo malo, quizás fuese un borracho o algo de eso y si la mujer le a dejado al igual que el hijo, no debe de ser demasiado majo.

-¿Cuántos años tienes?-dije, mas de 9 no creo, quizás 8.

-ocho.-dijo mientras me miraba con curiosidad.

-Vale, ¿Cuándo va a venir tu primo aproximadamente?-dije

-En un par de días, me llamara cuando haya encontrado algo.-dijo y se saco una cartera que me la entrego junto con un móvil.

-Me dejo dinero para comer y demás, vendrá dentro de dos días.-y examine esta, había trescientos euros.

¿Si le metía en casa durante esos dos días? con ocho años no podía ser un violador, no tenia pinta de pirómano, ladrón, espía, sicópata, estafador o cualquier cosa de ese tipo.

Me puse de pie y me acerque a la entrada del callejo, le lance la cartera y este la pillo al vuelo.

-¿Bueno que bienes o no?, vivo sola, mis padres trabajan en el extranjero y mi hermano siendo ya miércoles se estará emborrachando en el campus del instituto junto a su novia, asique en mi casa estaos yo, tú si quieres y unas cuantas mantas y comida, que ¿te apetece?-dije mientras le examinaba, su cara pareció iluminarse por culpa de estas ultimas palabras, le di el móvil.

-Eso si a cambio te tendrás que quedar un momento en la entrada, tengo algunas cosas…de importancia mayor que recoger.-el sujetador que estaba colgado de la silla de mi habitación no era de su incumbencia.

El simplemente asintió y se levantó de buena gana del suelo y empezó a andar detrás de mí. ¿Como había llegado a poder meter un niño desconocido en mi casa?, ahí en la que me había metido.

Llegamos al portal y le abrí, él entro y un escalofrió me recorrió el cuerpo, la calefacción hacia que el lugar fuera agradable, si hubiera estado mas tiempo afuera abría terminado con una tiritera del veinte.

El subió ágil y hábilmente los escalones, su pelo brillaba bajo los alógenos del portal, su pelo era de color castaño claro, resaltaba con el color de sus ojos, había que reconocerlo el chico era mono pero tenia que ver al primo, era como el versión adulta, quien sabe…

Él se quedo mirando el panel de los ascensores le señale el cinco y al instante le pulso.

-Lo siento, pero no he echo compra mañana me tendrás que acompañar, si quieres claro, pero a cambio hoy toca Telepizza, ¿Cuál te gusta mas?-era un niño asique seguramente seria la de jamón de York.

-Umm…no se me gustan mas o menos todas ¿A ti?-dijo mientras habría la puerta del ascensor y me dejaba pasar a mi primero, pues la verdad es que no tenia preferidas aunque la hawaiana no me gustaba mucho, hubo un tiempo en que mi hermano se obsesiono con esa y termine hasta las narices.

-Pues la carbonara, jamón de York y la barbacoa, cualquiera de esas me gusta bastante.-dije mientras pensaba en la de cuatro quesos pero esa entraba en el grupo de las normales.

-Entonces por mi carbonara.-dijo el niño mientras se miraba en el espejo, tenia ojeras.

-Bien pues ¿Cómo cuantos trozos comes mas o menos?-si era como mi hermano que si le dejabas se comía cuanto hubiera en su camino, me iba a arruinar, o mejor dicho, mi padres se iban a arruinar.

-No mucho, dos.-

-A vale.- si calculo bien creo que yo mas o menos cuatro o tres pero tenia hambre, asique una mediana estaba bien.

Nos quedamos en silencio hasta que el ascensor paro y me quede sujetando la puerta hasta que él salio, se quedo indeciso y yo me dedique a buscar las llaves.

Abrí la puerta y le deje pasar.

-Bienvenido a tu casa provisional.-dije y este al instante me devolvió una radiante sonrisa.

No sabía como iba terminar esto, pero espero que para él bien y que no me tocara llevarme ninguna bronca.

4 comentarios:

  1. Menuda colección de botas, no sé con cual de las dos me quede, xd.
    Me ha gustado (y pobre niño.

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  2. ese es el armario con el que todas soñamos, xd

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  3. Venga, sigue, que no cuelgas más, xd

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  4. lo siento pero estoy muy liada por el instituto pero tengo casi terminado el siquiente

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