viernes, 25 de diciembre de 2009

Libro-2

Sara

Las lagrimas son simples indicaciones de que algo esta mal al igual que el dolor.

Dolor, oh amigo mío, ¿Es que no te has afanado ya demasiado conmigo?

Poco a poco la soledad acudió a mí, colándose entre mi felicidad y sembrando dolor.

Poco a poco la luz que había en mi vida, se apago, no pudo resistir el

Antojadizo destino que ahora me mortaja

Aun en vida.

Aprendí a ocultar mi dolor detrás de una mascara de sonrisas,

Pero esta ya esta desgastada por el sufrimiento.

Ahora de imprevisto, entre las tinieblas en las que dormito entre espinas, se coló una liviana luz, algo que me desconcentro del dolor.

¿Acaso, dolor, has decidido que me merezco esa calma de la que la gente habla?

¿Aquella que se llama paz?

O

¿Acaso has decidido clavarme ya por completo la espada emponzoñada de soledad que apoyas con opresión sobre mi pecho?

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